Elige el problema que quieres resolver
La base de conocimientos resulta más fácil de utilizar si empiezas por una pregunta concreta. Puede tratar sobre la elección de un dominio, la configuración del alojamiento, la preparación de un sitio web, el aumento de las ventas, la mejora de los resultados publicitarios o la protección de los datos de la empresa. Definir el objetivo ayuda a elegir antes la categoría adecuada y a distinguir la información necesaria ahora de la que conviene conocer más adelante.
Si estás empezando a desarrollar la presencia de tu empresa en internet, comienza por los fundamentos del marketing online, la gestión de dominios y el alojamiento. Después pasa a la tecnología, los contenidos, la publicidad, el posicionamiento en buscadores y la analítica.
Utiliza las categorías temáticas
Los artículos se han dividido en categorías que corresponden a las principales áreas de actividad en internet. Así puedes conocer un tema por etapas o ir directamente al aspecto que te interesa.
Un posible recorrido sería:
- conocer los principios básicos del marketing online,
- comprender cómo funcionan el dominio y el alojamiento,
- elegir la tecnología adecuada para el tipo de proyecto,
- planificar los contenidos y la experiencia de usuario,
- iniciar las acciones publicitarias y de posicionamiento en buscadores,
- medir los resultados mediante la analítica,
- automatizar los procesos repetitivos.
No tienes que leer todos los materiales en orden. Cada artículo es independiente y las referencias a temas relacionados ayudan a ampliar los conocimientos cuando hace falta.
Consulta el significado de los términos en el glosario
En los artículos pueden aparecer términos del marketing, la publicidad, el posicionamiento en buscadores o la creación de sitios web. Si alguno no está claro, consulta el glosario. Allí encontrarás explicaciones breves de conceptos como tasa de conversión, atribución, redirección, alojamiento, sistema de gestión de contenidos o interfaz de programación.
La base de conocimientos y el glosario cumplen funciones distintas. El glosario responde principalmente a qué significa un concepto. El artículo de la base de conocimientos muestra cómo aplicar ese conocimiento, en qué fijarse y cómo evitar errores.
Lee de forma activa
Leer un artículo no siempre conduce a un cambio. Obtendrás el mayor valor al comparar la información con la situación actual de tu empresa. Durante la lectura conviene anotar preguntas, ideas y aspectos que haya que comprobar.
Estas preguntas pueden ayudarte:
- ¿Existe el problema descrito en mi empresa?
- ¿Qué datos confirman su importancia?
- ¿Qué resultado quiero conseguir?
- ¿Qué recursos hacen falta para implantar la solución?
- ¿Quién será responsable de llevarla a cabo?
- ¿Cómo mediré su efecto?
Convierte el conocimiento en un plan de acción
Después de leer, elige una o varias acciones concretas. En lugar de proponerte mejorar el sitio web en general, puedes comprobar su tiempo de carga, revisar el formulario de contacto o verificar la validez del certificado de seguridad. En vez de planear un marketing mejor de forma genérica, puedes definir el público, preparar una propuesta de valor y establecer los indicadores de la campaña.
Una buena tarea debe tener una persona responsable, un plazo y una forma de comprobar el resultado. Así el conocimiento se convierte en parte del desarrollo de la empresa y no se queda en una colección de información interesante.
Presta atención a la fecha y al contexto
Las herramientas de internet, los sistemas publicitarios y los estándares técnicos cambian con el tiempo. Los principios estratégicos siguen siendo útiles durante más tiempo, pero los nombres de las funciones, las interfaces y los ajustes disponibles pueden cambiar. Si el artículo trata sobre una plataforma concreta, consulta su documentación actual antes de implantar la solución.
Recuerda también que lo adecuado para una empresa no siempre lo será para otra. El tamaño de la organización, el sector, el mercado, el presupuesto y la madurez de los procesos influyen en la elección de herramientas y en el orden de las acciones.
¿Cuándo consultar a un especialista?
Los conocimientos propios permiten evaluar mejor la situación y preparar el proyecto. El apoyo de un especialista resulta especialmente útil cuando la decisión afecta a la seguridad, el tratamiento de datos, la migración de un sistema, un presupuesto publicitario elevado o una solución que influye en la continuidad de las ventas.
Antes de la consulta, reúne los objetivos, los datos más importantes, las acciones ya realizadas y una lista de preguntas. La conversación será más concreta y las soluciones propuestas más fáciles de comparar.
Resumen
Utiliza la base de conocimientos de PAR HOUSE Agency de acuerdo con tus necesidades. Parte de un problema, elige la categoría adecuada, aclara los términos desconocidos en el glosario y transforma las conclusiones en tareas concretas. Volver regularmente a los materiales te ayudará a desarrollar el sitio web, el marketing y las ventas de forma organizada.